domingo, 8 de febrero de 2009

Hergé a 'línea clara'

MADRID.- Después de la aventura en la Unión Soviética se publica 'Tintín en el Congo', también idea del director del 'Le XXème Siècle, el padre Wallez, y también de carácter panfletario. Se trata de una defensa de la política belga en su colonia africana y la labor de la Iglesia. El éxito de la serie va proporcionando al autor consolidación profesional e independencia creativa para las nuevas historietas.

Hergé abre los ojos

En febrero de 1934, al finalizar 'Los cigarros del faraón', 'Le Petit Vingtième' anuncia que la siguiente aventura de Tintín va a tener lugar en el Extremo Oriente. Entonces Hergé recibe una carta del padre Gosset, capellán de los estudiantes chinos de la Universidad de Lovaina, preocupado por que la historieta caiga en tópicos occidentales sobre China, y pone en contacto al autor con Tchang Tchong-Jen, un joven estudiante chino de Bellas Artes que le ayuda a comprender la realidad del país y su cultura y a reconstruir el escenario de la ciudad de Shanghai durante la ocupación japonesa entre enero y abril de 1932. Además, será el propio Tchang quien escriba los carteles en chino que aparecen en algunas de las viñetas del álbum. De la colaboración entre los dos artistas surgirá una amistad que durará el resto de sus vidas.

'El loto azul' está considerada la primera obra maestra de Hergé. A partir de entonces el autor documentará de forma minuciosa cada detalle de sus historietas.

Antes de la Segunda Guerra Mundial

«Yo creo que todos los totalitarismos son nefastos, tanto si son de 'derechas' como si son de 'izquierdas', y los meto a todos en el mismo saco», afirma Hergé en una entrevista con Numa Sadoul. El autor expresó repetidas veces su rechazo a cualquier tipo de totalitarismo y nunca ocultó su conservadurismo católico. 'El cetro de Ottokar' se empieza a publicar en agosto de 1938. Es uno de sus trabajos más políticos; en él trata las tensiones europeas anteriores a la Segunda Guerra Mundial y critica la política expansionista de Hitler. El autor imagina dos países centroeuropeos: Borduria, una dictadura totalitaria que amenaza la autonomía de su vecina Syldavia, una monarquía parlamentaria.

Los años de ocupación

En mayo de 1940 las tropas de Tercer Reich entran en Bruselas. 'Le XXème Siècle' es cerrado y queda interrumpida la publicación de 'Tintín en el país del oro negro'. En la nueva Bélgica ocupada, Hergé recibe la oferta desde el diario 'Le Soir', títere de los ocupantes, para crear un semanario infantil similar a 'Le Petit Vingtième'. El autor acepta y el 17 de octubre se publica el primer número de 'Le Soir-Jeunesse' con las primeras viñetas de una nueva aventura: 'El cangrejo de las pinzas de oro'.

Comienza una etapa extraordinaria que rompe con la anterior: Hergé abandona el realismo documental y su preocupación por la actualidad por historias fantásticas. Inventa dos secundarios que se harán imprescindibles en la serie: el capitán Haddock, en 'El cangrejo de las pinzas de oro', y el profesor Tornasol, en 'El tesoro de Rackham el Rojo'. También publica la primera aventura en dos partes 'El secreto del Unicornio' y 'El tesoro de Rackham el Rojo'. En los años siguientes a la liberación será muy polémico el villano de 'La estrella misteriosa', un banquero neoyorquino con apellido judío, Blumenstein, dibujado según estereotipos antisemitas.

En esta época Hergé comienza a trabajar con el historietista Edgar P. Jacobs, quien se encarga de adaptar a un nuevo formato de 62 páginas en color antiguos álbumes de la serie publicados en blanco y negro y, posteriormente, de dibujar los fondos de 'El tesoro de Rackham el Rojo', 'Las siete bolas de cristal' y 'El templo del sol'.

'Las siete bolas de cristal', sale a la calle en diciembre de 1943 pero su publicación es interrumpida por las llegada de las tropas aliadas.

Los años de posquerra

En septiembre de 1944 los aliados liberan Bruselas. Inmediatamente se pone en marcha un proceso de depuración: todos los periodistas que habían trabajado en medios controlados por los nazis son inhabilitados. Hergé se queda sin trabajo y es acusado de colaboracionismo aunque no es procesado como algunos compañeros de la redacción de 'Le Soir'. En 1946 el editor Raymond Leblanc, destacado miembro de la resistencia belga, recupera a Hergé para poner en marcha una revista juvenil con el mismo nombre de su personaje: 'Tintín'. La publicación empieza a salir el 26 de septiembre de 1946 y retoma la historia de 'Las siete bolas de cristal', donde se había interrumpido años atrás.

Los Estudios Hergé

En el contexto de la Guerra Fría, la actualidad vuelve a las páginas de Tintín. Hergé sabe anticipar la carrera espacial, con el viaje de Tintín a la Luna, y la crisis de las armas de destrucción masiva con 'El asunto tornasol'. En 1950 funda los Estudios Hergé y a partir de entonces contará con excelentes asistentes en la realización de los álbumes de Tintín, como Bob de Moor o Jacques Martín.

El primer trabajo de los estudios fue la espectacular aventura en dos partes 'Objetivo: la Luna' y 'Aterrizaje en la Luna'. Hergé realiza un exhaustivo trabajo de investigación y documentación previo y cuenta con el asesoramiento científico de Alexandre Ananoff y Bernard Heuvelmans, autores de 'La astronáutica' y 'El hombre entre las estrellas' respectivamente, lo que le permite realizar un relato con un nivel de realismo casi profético. La presión es tal que Hergé sufre una crisis de agotamiento y la publicación de la historieta tiene que suspenderse unos meses.

En horas bajas

PDibujo de Hergé que ilustraba su carta a los lectores explicándoles su crisis de agotamiento, publicada en el número 16 de la revista 'Tintín', publicada en 1951 durante la realización de la aventura de Tintín en la Luna.

Dibujo de Hergé que ilustraba su carta a los lectores explicándoles su crisis de agotamiento, publicada en el número 16 de la revista 'Tintín', publicada en 1951 durante la realización de la aventura de Tintín en la Luna.

A comienzos de 1958, finalizado el álbum 'Stock de coque', Hergé está hundido en una grave crisis personal; después de 25 años su matrimonio con Germaine Kieckens hace aguas por su relación con la joven Fanny Vlaminck, que acababa de incorporarse a los Estudios Hergé. Además ,sufre pesadillas recurrentes que le llevan al diván de un discípulo de Carl Gustav Jung, colaborador de Freud y padre de la psicología profunda, quien le aconseja que abandone su trabajo. Pero el autor no hace caso y el resultado es 'Tintín en el Tíbet'. En palabras de Hergé, la obra es «un canto dedicado a la amistad» en el que recupera a un personaje, Tchang, amigo que Tintín conoce en la aventura 'El loto azul', con el que se reencuentra en medio de un infierno blanco, como el de las pesadillas del autor.

La obra supone una ruptura con las clásicas aventuras de Tintín; en palabras de Hergé: «sin malos, sin armas, sin combates, excepto el del hombre contra sí mismo y contra los elementos hostiles. Todo esto es un paisaje de alta montaña, de nieve y hielo, que significa, simbólicamente, la búsqueda de un ideal, de una cierta pureza».

Los últimos álbumes

La publicación de las aventuras de Tintín se va espaciando en el tiempo. Entre 'Las joyas de la Castafiore' y 'Vuelo 714 para Sidney' pasan cuatro años, y entre ésta y 'Tintín y los pícaros', casi ocho. 'Las joyas de la Castafiore' es una anti-aventura; dice Hergé: «al comenzar el álbum mi intención era simplificar, probar a narrar, esta vez, una historia en la que no pasara nada (...) Simplemente para ver si yo era capaz de mantener al lector en suspense hasta el final. 'Vuelo 714 para Sidney' es una vuelta «a la Aventura con una gran 'A', sin volver a ella en realidad. He querido desmitificar la aventura, en cierto modo, a través de los 'malos', que en realidad no son tan malos como parecen, y los 'buenos', que tampoco lo son tanto». En 'Tintín y los pícaros' el autor da su pesimista visión de la realidad de Latinoamérica y del fenómeno de las guerrillas.

'Tintín y el Arte Alfa'

Hergé estaba trabajando en un nuevo álbum, 'Tintín y el Arte Alfa', cuando murió, el 3 de marzo de 1983, en Woluwe-Saint-Lambert (Bruselas). Y según su deseo, ningún otro artista ha continuado la serie. De esta última aventura, cuya trama trata del arte moderno y las sectas religiosas, tuvo tiempo para dibujar tres planchas y abocetar 42. Desaparecía el principal precursor y representante del estilo gráfico conocido como 'línea clara', término inventado por el diseñador y dibujante Joost Swarte para referirse a aquellas historietas contadas de forma lineal y dibujadas con un trazo constante y colores planos con la idea de facilitar una lectura fluida de la narración.

Fuentes:

  • Numa Sadoul: 'Conversaciones con Hergé'. Editorial Juventud, Barcelona 1983.
  • Fernando Castillo: 'El siglo de Tintín'. Editorial Páginas de Espuma, Madrid, 2004.
  • Michael Farr: 'Tintín. El sueño y la realidad'. Zendrera Zariquiey, Barcelona, 2001.
  • wikipedia.org

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